Convierte párrafos densos, jerga técnica y frases interminables en un texto claro que cualquiera puede entender. Sin registro.
Simplificar un texto consiste en reescribirlo con frases más cortas, vocabulario más común y una estructura más directa, manteniendo intactos los datos y las ideas. Es lo contrario de resumir: el texto simplificado dice lo mismo que el original, pero de forma que cueste menos leerlo y entenderlo.
El simplificador de HumanText aplica los principios del lenguaje claro — el movimiento que en España impulsan instituciones como la RAE con su guía de comunicación clara — a cualquier texto que le pegues:
Técnicamente, el texto se envía a Llama 3.3 (a través de la infraestructura de Groq) con instrucciones de reescritura orientadas a legibilidad, se procesa en segundos y se descarta: no guardamos ninguna copia.
Convierte texto complejo en una versión clara y fácil de leer, sin perder información
Texto original:
«En virtud de lo dispuesto en la normativa vigente, se procederá a la suspensión temporal del suministro en caso de que el usuario no efectúe el abono de las cantidades adeudadas en el plazo estipulado, sin perjuicio de las acciones legales que pudieran corresponder.»
Versión simplificada:
«Si no pagas lo que debes dentro del plazo, te cortaremos el suministro de forma temporal. Así lo establece la normativa. Además, la empresa puede emprender acciones legales.»
La versión simplificada conserva las tres ideas del original (corte temporal, base normativa, posibles acciones legales) pero pasa de una frase de 45 palabras a tres frases directas.
No debería. El simplificador reformula las frases con vocabulario más común y estructuras más cortas, pero conserva los datos, argumentos y matices del original. Aun así, en textos técnicos conviene revisar que ningún término preciso se haya sustituido por uno aproximado.
El objetivo es un nivel equivalente a bachillerato: frases de menos de 25 palabras, vocabulario frecuente y una idea principal por frase. Es el nivel recomendado para textos divulgativos y comunicaciones generales.
Es un buen punto de partida, pero la lectura fácil certificada (norma UNE 153101) requiere validación con personas con dificultades de comprensión y pautas específicas de maquetación que una herramienta automática no cubre por sí sola.
Hasta unas 2.000 palabras por consulta, gratis y sin límite de usos. Para documentos más largos, divídelos en secciones y procésalas por separado.
No. El texto se procesa de forma temporal para generar la versión simplificada y se descarta al instante. No requiere registro ni guardamos copia.